Royal Petit He vuelto

person Publicado por: Carmen list En: Categoría 1 access_time En: comment Comentario: 0 favorite Golpear: 136

¡He Vuelto!

¡Al fin! ¡He vencido al monstruo del emprendimiento!

Después de muchos intentos, idas y venidas lo he conseguido, he vuelto y con más fuerza y ganas que nunca. Enriquecida por todos mis fracasos y dispuesta a empezar de nuevo y sin miedos. Que lo peor ya me pasó y sigo viva.

Mi nombre es Carmen y soy una ultra apasionada de los perfumes, las cremas y los olores ricos. Desde muy pequeña siempre me han gustado los perfumes y mi gran sueño era tener una bonita tienda donde venderlos. Los conozco muy bien, sus componentes, en qué momento del día o de la noche es mejor usarlos, qué estaciones van con qué olores, si van mejor unos u otros en función de la ocasión...lo que se llama una auténtica friki.

Pero no todo es bonito en el reino de “Perfumilandia”. En todos los cuentos con castillos y reinas existen monstruos. Monstruos internos que nos paralizan, monstruos que nos complican la vida y nos ponen la zancadilla...y luego está mi peor monstruo…

Story Time: El monstruo de Perfumilandia

El Castillo de Royal Petit

Érase una vez una reina sin reino y con un gran sueño, Perfumilandia. Un reino donde los amantes de los olores pudieran ir y conseguir su perfume soñado.

Lo primero era tener un buen nombre de reina, algo por lo que ser recordada. No tuvo que pensar mucho tiempo para decidirse, pues unió los nombres de sus dos grandes amores, sus abuelas, María y Manuela. La Reina María Manuela. Y así llamó a su reino “María Manuela Perfumes”

Con un nombre y con los conocimientos que tenía sobre perfumes la Reina María Manuela comenzó su aventura. Conoció y se hizo amiga de proveedores mágicos, palomas mensajeras que pudieran repartir los paquetes y todo lo que necesitaba para empezar...menos el castillo.

No tenía castillo y tampoco sabía cómo se construía uno.

- Quizás uno online me sirva. - pensó María Manuela.

Y se puso a ello. Buscó a los mejores diseñadores y constructores de castillos, cada uno con sus pros y sus contras...pero ninguno le ofrecía lo que ella necesitaba. Hasta que un día un ogro trajeado le ofreció el castillo de sus sueños. Era un castillo en el que había que invertir mucho oro...prácticamente todo el que tenía. Y después seguir pagándole al ogro parte del oro que ganara con sus perfumes.

Pero María Manuela estaba decidida a invertir por conseguir su sueño.

Nunca te fíes de los ogros, por muy trajeados que aparezcan.

- María Manuela no es un buen nombre, - dijo el ogro - toma esta lista de nombres de castillos y elige uno.

María Manuela que confiaba en el ogro le hizo caso y cambió el nombre. Royal Petit era el que más le gustaba y así se llamó el castillo.

Era un castillo bonito, no estaba mal construido, pero el ogro nunca le dijo cómo debía cuidarlo y mantenerlo, y pronto comenzó a dar problemas.

- Tengo que organizar y meter los perfumes en las estanterías de uno en uno y hay cientos - lloraba la Reina Petit - Y cada vez que actualizo la fachada todo se estropea y deja de funcionar.

Finalmente el castillo se derrumbó y la Reina María Manuela, que ahora se llamaba Reina Petit, lo perdió todo.

Pero la Reina Petit era fuerte y no pensaba rendirse. Conoció a unos buenos amigos y fueron ellos los que la ayudaron a reconstruir el castillo.

Y ahora, más fuerte que nunca la Reina, disfruta y trabaja duro en su Reino de Perfumes, Royal Petit, donde los ogros diseñadores, los monstruos del miedo al fracaso y las bestias del “para eso hace falta mucho dinero” y el “eso es imposible, ya no tienen cabida, y el acceso está restringido.

¡Bienvenidos a mi Reino! ¿Qué perfume estáis buscando?

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